Pero ahora es tiempo de añadir una más, una extraordinariamente importante, convertirte en una vaca Púrpura. Suena loco, pero déjenme explicarles.
Imaginate qué vas por la campiña francesa, encantado de la vida de ver cientos de vacas pastando, todas ellas perfectas con sus manchas negras. Después de 30 o 40 minutos, seguramente te acostumbras al paisaje y seguramente dejas de prestarles atención, y lo que hace unos minutos resultaba cautivante ahora no. Pero qué tal que en ese momento, Cuaz! Te encuentras con una vaca color púrpura pastando ahí mismo donde hasta hace unos momentos veías puras vacas blancas con manchas negras. Eso sí que sería extraordinario.
Ese el principio que rige la idea que un mercadólogo llamado Seth Godin expuso hace unos cuantos años. ¿Qué tal si comenzamos a hacer cosas extraordinarias en nuestro negocio? Seguramente captaremos la atención del mercado, y dejaremos de ser una compañía más ofreciendo un determinado producto o servicio. Volveremos al tema.
No hay comentarios:
Publicar un comentario